
Me las imaginé hace años. Soñaba
De niño con mis hijas del futuro.
Ilusionado, yo ya las amaba
Con alma simple y un corazón puro.
Las vi temprano, tal como en un sueño
Sin conocer sus nombres ni sus caras
Sin saber de qué dicha ya era dueño
Ni poder escuchar sus voces claras.
Sin sospechar que el Destino traería
Además de las sonrisas y el canto
Un amor mucho mayor todavía
Que el que había imaginado hace tanto.
Los blancos sueños que la noche hilvana
Prefiguran la luz de la mañana.