
El matrimonio no es sin sufrimiento.
A veces discutimos, nos peleamos
O bien por no ceder no nos hablamos
No viendo más allá de ese momento.
Me acusás de egoísta (y sé que es cierto);
Yo respondo una frase no pensada.
Nos lastimamos sin conseguir nada
Más que de noche quedarnos despiertos.
Pero debo decirte que, con todo,
De tener que casarme nuevamente
Quiero hacerlo con vos. Sencillamente
No puedo imaginarlo de otro modo.
Discutir es inevitable, pero
No me impide decirte que te quiero.