
Los santos del Pilar, la iglesia llena;
Mis ancestros, detrás del ancho muro,
Me acompañan también; y hasta el futuro
Será testigo fiel de esta hora buena.
Pero sólo el altar puede ver mi alma
Y la pregunta atroz que arde en mi mente:
Si pronto vas a entrar, blanca y sonriente
O no vendrás. Intento darme calma
Pensando en otra cosa, pero en vano.
Otra será, si no vienes, mi historia
Otros mis hijos, otra mi memoria
Que aquello que soñé. Tiembla mi mano
Pero ya se abren los portones viejos
Y veo tu sonrisa desde lejos.